30.4.13

Hoy me pilló el mundo al biés…

No sé si habréis visto este vídeo, supongo que sí. Últimamente circulan todo tipo de mensajes para desperezar mentes, cuerpos y vidas.

Estamos en crisis, hay que espabilar.

Pero, ¿qué dices a estos mensajes cuando en gran parte de tu vida, por una razón o por otra, te han obligado a mover el culo?


¿Salir de la zona de confort? Sí, para el que la haya tenido…

29.4.13

Hijo, por favor, come…



El otro día hablando con una amiga me contaba desesperada lo mal que come su hija y el tormento que supone la hora de la comida y la cena en su casa. El desayuno, no, se levanta la criatura con más hambre que un milano y se toma religiosamente la leche con las galletas, los cereales o la magdalena de turno. Además le gusta, no es "asco" como el resto de la comida. 

Pues bien, al igual que he hecho con otras amigas y conocidas, le conté mi caso, que por otro lado es de auténtico manual.

A Dios gracias, y a un día que sin dudarlo fue uno de los peores de mi vida, mi hijo se come literalmente a Dios por las patas.

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Premisas:

- Hijo ha sido y es multialérgico, con lo cual su dieta se veía y se ve reducida notablemente (Frutos secos, piel de todas las frutas, prácticamente todas las frutas salvo naranja, manzana, pera, sandía, fresa y un poquito de melón y hasta los cinco años al huevo)

- Padres primerizos que creen que con amor, paciencia y constancia se consigue todo, incluso que coma. Error.

- Pediatra austera, con métodos de la Dama de hierro, pero con un grado de compromiso con la profesión y sabiduría infinita que supo abrirnos los ojos ante el abismo futuro sino solucionábamos el problema cuanto antes.
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Hijo, nació lustroso, 4 kilazos y 54 cm que obligaron, sí o sí, a efectuar una cesárea. Tomaba religiosamente cuánto se le metía para el cuerpo: teta, teta y más teta.

Al cumplir 1 año lo metí en una guardería y ahí empezaron los problemas, que coincidieron con la incorporación de muchos alimentos, los mocos a destajo, las gastroenteritis por norma y las otitis ocasionales. Resumiendo, el niño en los cuatro primeros meses de “guarde” pierde dos kilos y empieza a no comer o a devolverlo todo. Médicos por aquí, médicos por allá, detección de lista infinita de alergias, más polen, pelo de animal, polvo, etc…

En esta época, llego a pedir tuppers de comida de la guardería para intentar los fines de semana imitar el sabor. No hay manera que coma salvo dos cucharadas que recemos a Lourdes para que no eche.

Mi media en el pediatra era de dos veces a la semana.

Pasan los meses y esto va en aumento. Pruebo de todo, el reloj comiendo, la mano dura, la paciencia, los juegos… menos los dibujos de la tele, todo. Tengo que decir que nunca los ha hecho mucho caso, así pues dudaba de su efectividad.

Sobre los 4 años, comienza incluso a meterse los dedos en la boca y provocarse el vómito, lo que originaba discusión mayúscula con Marido. Hijo, como dice el dicho: “a río revuelto ganancia de pescadores”.

Un día, ponemos fin a este suplicio. Nos vamos los tres al pediatra. Entramos en la consulta y exponemos el caso. La pediatra nos escucha y mira al niño constantemente, recuerdo 4 añitos. Descuelga el teléfono y manda llamar a una enfermera. Entra en la consulta la bata blanca coge de la mano al niño y se lo lleva sin mediar palabra. Hijo me mira con los ojos como platos y cara de “Mami, que me llevan y no haces nada…”. Desaparecen por la puerta y nos quedamos a solas con la pediatra, que me río yo de Margaret Thatcher.

Nos dice, vuestro hijo os tiene cogida la medida, se aprovecha de la situación porque es él quien la controla. Perdéis los nervios y lo más importante, con tal de que coma algo en el momento hacéis lo que él quiere. Y la frase que me marcó: “No hay ningún ser vivo que se deje morir de hambre”.

Tras cuarto de hora, vuelve a coger el teléfono e indica que traigan de vuelta al niño. El niño entra por la puerta con cara de aquí se ha cocido algo gordo y yo no me he enterado.

Salimos de la consulta y de camino a casa todo se vuelve una pregunta tras otra, sobre lo que hemos hablado, qué nos ha dicho y qué vamos a hacer. La madre que lo parió al niño de los cojones que es mi hijo.

Llega la cena. Brócoli y filete de pollo. No me gusta. Comienza la función. Mamá esta vez no se pone nerviosa, no discuten papá y mamá, es más, todo es amabilidad y achacan la falta de hambre a que estoy muy cansado. Venga a la camita. Ostras!!! no me obligan a comer, pero es que no me quiero ir a la cama.

“Segundo round”. No. No estoy cansado, ya me tomo la cena. No hijo mío, aquí mando yo y te vas a la cama, todo este discurso envuelto en algodón de azúcar.

“Tercer y cuarto round”. Idem. Finalmente pierde los estribos el nene cuando lo cojo en brazos y me lo llevo a la habitación, dándole besos a discreción. Llantos, vómitos por salón, dormitorio, pasillo, baño…

Asustada que te cagas porque está como poseído por otro ser, sólo falta que levite y que yo me desmaye. Casi pierde la consciencia de la energía que está derrochando. A todo esto, por mi parte, ni un grito, ni una lágrima… todo son cariñitos.

Este tiene más cojones que el caballo del Espartero…

Finalmente el agotamiento llama a su puerta y lo echo a dormir.

Al día siguiente él es consciente que algo ha cambiado. Algo que escapa a su control. Os juro que desde ese día come bien. De manera progresiva, pero bien. Ya no hay tira y afloja.

Me pidió que le perdonara un alimento para no comerlo. Elige. El pimiento verde. Vale, sólo te perdonaré este alimento, el resto los comerás todos. Vale. Ahora, incluso come pimiento.

Esta ha sido y es mi historia. Solamente os puedo decir, que si tenéis este problema lo atajéis cuanto antes. No soy amante de dar consejos, si no me los piden, pero a mí esto me cambió la vida. Ahora si salgo fuera de casa a comer no tengo que pensar dónde voy, y terminar con la hamburguesa o el filete con patatas. Lo mismo le damos a la comida hindú, que a una paella, que un kebab, que a un japonés.

Y todo esto sin Super Nani… 

26.4.13

Mmm… Salchichas de monte

La receta de hoy, es de todo buen hombre y mujer de campo. Es un plato típico de monterías y almuerzos de media mañana cuando se ha madrugado y hace frío. Fantástica para llevar en una fiambrera de las de antiguamente o en su defecto servirla en esos magníficos platos de metal blanco con reborde azul que tienen todas las abuelas de pueblo, y que conservan aún más el calor de la comida. Abriga el estómago y en el campo, con una buena hogaza de pan y un señor vino tinto sabe rico de verdad.

Calcémonos las botas, el pantalón de pana, el jersey grueso y salgamos a caminar para hacer hambre.


Los ingredientes: Salchichas frescas de cerdo, patatas, pimiento rojo, vino blanco, laurel, ajo, aceite, sal, pimienta y tomillo.

La infraestructura: cacerola amplia

Los pasos y las cantidades: (4 raciones)

- 12 salchichas frescas de cerdo
- 3 ó 4 patatas grandes 
- 1/2 pimiento rojo
- 1 vaso de vino blanco
- 2 hojas de laurel
- 1 ajo
- aceite virgen extra
- sal
- pimienta negra molida


Se trocea cada salchicha en tres partes. Una vez troceadas se echan a la cacerola que estará al fuego y cuyo fondo estará cubierto con aceite de oliva. Se doran y se retiran de la cacerola. Se reservan.

Se trocean las patatas y el pimiento en trozos generosos. Primero se echa el pimiento y el ajo picado en la cacerola donde se han dorado las salchichas y se remueve. Cuando han estado como unos 5 minutos, lento para que no se queme, se agregan las patatas que se removerán también y se salan. Se añade el vino blanco, el laurel, la pimienta molida y el tomillo. Se remueve un poco más y se vuelven a incluir en la cacerola las salchichas. Se remueve.

Se termina de cubrir con agua y se deja cocer a fuego medio hasta que la patata esté tierna y un pelín desecha y el caldo que sobre sea denso. Prueba y rectifica de sal si fuera necesario.

Lo presentas en una fuente bien caliente y que cada comensal se sirva. 
Ahora, el grito de guerra: A comeeeer!!! 
Trocea pan, sirve vino en unos vasos de chato y que el almuerzo os siente divinamente.

Buen fin de semana aunque vuelva el frío…
Yo, con esta receta, ya he puesto remedio… y tú?.

25.4.13

Ayer me sorprendió… nuevamente

- Mamá, mira ven que te voy a enseñar una cosa.
- ¿El qué?, venga que tengo prisa.
- Mira, ya verás como te gusta. Sé que te va a gustar.
(Me pone delante del ordenador y le da al play)


- Mamá, ¿lo has entendido?
- Sí.
- ¿Y qué te ha parecido?
- (Me quedo muda, no sé muy bien que contestarle…)
- Bueno, ¿qué?, ¿lo has entendido o no?
- ¿Y tú?
- Sí, es una pareja que aunque se lleva mal, y se maltratan, se quieren mucho y tienen que intentarlo, esforzarse por salvarlo. Además el baile es una pasada…
- Si hijo, así es. Me ha gustado mucho… el vídeo es triste pero el argumento es bueno.

Me ha dejado perpleja…
Sus gustos musicales y que se fije en una coreografía tan compleja y con un mensaje tan duro de fondo.

24.4.13

Sobre la felicidad a ultranza…

Mi manera de elegir lo que leo es un poquito sui géneris, vamos lo que viene a ser a mi libre albedrío.

1. Por modas o lo que todo el mundo lee, casi nunca. Me he llevado cada chasco… tan sólo accedí y me gustó a "El Tiempo entre Costuras" y "Los ojos amarillos de los cocodrilos".

2. Ir a la librería y seleccionar por título inspirador y reseña, casi siempre…

3. Biblioteca y selección de algún clásico, o en su defecto algo de la Generación del 98, frecuente.

4. Por lectura de crítica en periódicos o blogs, algunas veces.

5. Y luego quedan las rarezas, las inclasificables.

Pues mi último libro ha sido de esos.

Un día en el metro me fijo en una chica que cómo va la pobre va a trabajar. Un calco a la menda. Teléfono en mano, con bronca, maletín que se cae, ojeras y cara de: vaya tela y son las nueve de la mañana!!! Total, que entre la multitud de artículos que sujeta entre sus manos está el libro al que echo el ojo. Pienso, ahora me saco el móvil y le hago una foto para que no se me olvide. Quieeeetaaaaaaa!!! y me digo, con el rispis que lleva, cómo me vea la chica, me monta un pollo de escándalo. Solución, mando un WhatsApp a Marido con el título y el autor (Sobre la felicidad a ultranza. Ugo Cornia), para que quede documento escrito. Contestación de Marido, que por la sucesión de interrogaciones piensa que directamente he entrado en crisis existencial. No quedándose tranquilo, llama para oir mi voz y salir pitando o seguir currando…

El libro: "Sobre la felicidad a ultranza", Ugo Cornia, Periférica.


Diferente, muy diferente a lo que había leído anteriormente.
Evocador en los recuerdos, desde el recelo o la indiferencia hasta el amor más incondicional.
Es un libro para marcar ciertas frases, ciertos párrafos y una vez acabado, releerlos saboreando todo su don.

(…) Es más, tengo que decir que a veces sufro ataques de felicidad gratuita (…)

(…) Siempre me he preguntado si la felicidad se podría guardar como el dinero, para tirar luego de ella en los momentos de necesidad, es decir, si uno que se ha pasado veinte años haciendo solamente el imbécil tendría luego algún recurso del que echar mano, (…)

(…) Quien vive libre no tiene culpas y tampoco dispone de perdones para ir propagando por ahí (…)

(…) Esto no tardó en convertirse en una verdadera pasión, o bien en uno de esos vicios con el que cada cual tiene que bregar en secreto y con gran desazón, y aunque era imposible del todo, le entraron ganas de recordar toda su vida.(…)

Como ya han dicho otros, INDEFINIBLE.

Me ha sorprendido… gratamente

23.4.13

Adolescentes y Redes Sociales…



Las cenas en casa, se convierten en una puesta en común del día, o eso se intenta. A Dios gracias y como ya he referido en alguna otra ocasión, nos acompaña la voz de Carlos Alsina y no la televisión.

Vale, descubramos las cartas, también puedo preguntar a hijo como dos o tres veces que ha comido en el cole porque la criatura me ha contestado y no me acuerdo.  Yo, no porfío. Soy consciente que estoy matando neuronas a mansalva… el estrés, la edad o que me estoy agilipollando… bueno al lío que me disperso y pierdo el hilo.

Primera puntada:
La criatura nos empieza a decir que es un pringao (así le han dicho) porque 
no está en las Redes Sociales y sus compañeros de clase, SI, 
y no tiene un smartphone y sus compañeros, SI, 
y no sabe lo que significa orgasmo, prepucio, hacerse una p. … y sus compañeros, SI.

Acabáramos, que tiene once años… que con su edad yo seguía jugando con la Nancy. Y, por favor entendedme, que no soy ninguna mojigata ni mi hijo lleva vida de Franciscano.

No quiero perder la confianza de mi hijo ni que él la pierda con nosotros, así pues no nos negamos a contestar cualquier pregunta que nos haga, aunque creamos que no le corresponde a su edad, pero antes de que llegue algún cretino, como ha llegado, y le equivoque… pues mire usted…

Lo que más me preocupa es que queme etapas antes de tiempo. 

Y, ojo, que también sé que mi hijo no es ningún Santo, pero aún conserva muchísima inocencia.

Luego, como no puede ser menos, tienes que escuchar a algunas Mamis, si, Mamis que se piensan que tienen en casa auténticos arcángeles y cándidas princesas… Me vais a permitir que me reserve el calificativo apropiado.

Segunda puntada:
- En el patio se está jugando a la botella… con besos. 
  A la primera en la mejilla, a la quinta en la boca y a la décima de tornillo… 
- ¿Qué? ¿Y los profesores lo ven? 
- Nooooo…

Tercera puntada:
Esta no nos la cuenta él, nos la hacemos nosotros.

Al loro con la ecuación!!!

Curiosidad + Smartphone + Redes Sociales + Falta de control de los padres = XXX

Saca tus propias conclusiones…

Aquí os dejo el enlace de un vídeo sobre los Adolescentes y las Redes Sociales. Merece la pena verlo. http://vimeo.com/63267742

22.4.13

Carta a un lector…



Querido lector,

no sé si el post de hoy jugará a mi favor o en mi contra, pero sólo arriesgándome podré saberlo.

Necesito pedirte ayuda y confío que en la medida de tus posibilidades me la dés.

Sé que no tienes ninguna obligación y que mi atrevimiento es mayúsculo, pero necesito conocerte algo más.

Empecemos por el origen de todo esto, y porque te lanzo esta petición.

El otro día asistí a una presentación de un nuevo proyecto. La persona encargada de conducir ésta, era joven y carecía de experiencia para guiar la charla con éxito, y lo más importante, desconocía a su auditorio.

En ese mismo instante, me di cuenta que yo misma desconocía al mío.

¿Quién sois? ¿Quiénes son mis lectores?

No os conozco a ninguno, no sois amigos, ni familiares, ni nadie al que yo conozca personalmente. Sois personas que por una vía u otra habéis tropezado conmigo de manera puntual y algunos habéis decidido quedaros. Gracias una vez más por vuestra compañía.

No sé qué buscáis en un blog, qué os hace quedaros, qué os gusta y qué destestáis…

Espero que no te moleste contestar y que pongas a mi disposición algo de tu tiempo.

Ahí van estas preguntas:

1. ¿Desconfías de un blog que no tenga una foto de quien escribe?

2. ¿Qué te hace seguir un blog?

3. ¿Qué temas te interesan?

4. ¿Qué te parece original en el blog?

5. ¿Qué te gustaría encontrar o que añadiera en el blog?

6. ¿Qué cosas te resultan útiles en el blog?

7. ¿Te gustan las ilustraciones?

8. ¿Y la manera de expresarme?

9. ¿Hay algo que no te guste?

10. ¿Qué puntuación darías al blog del 1 al 10?

Por favor, no os dé apuro decirme que algo no os gusta, o no os parece interesante… a mis años he aprendido a encajar las críticas.

Gracias por tu tiempo, decidas o no contestar.

Vir

• Puedes contestar en los comentarios o a: estrellasdelana@gmail.com

19.4.13

Mmm… Festín de gulas y setas


Después de la receta del otro día, que está estupenda pero lleva mucho trabajito, para que negarlo, prometí una receta de las que te alegran el día porque comes como una Reina y porque no se tarda nada, nadita en hacer. Aparte y todo sea dicho, es muy vistosa y económica, que no está la cosa para tirar la casa por la ventana…

A ver, a ver, que estaréis pensando que bebo desde por la mañana… Gulas, de las megacaras NO, los paquetitos de Gula del Norte que todos conocemos.

Ahora SI, que a todos nos gusta comer bien, pero sin alardes… que yo, por lo menos, no soy, ni seré rica heredera.

A por ello, que es un visto y no visto.


Los ingredientes: Setas de cardo, Gula del Norte, ajo, perejil, sal y aceite de oliva virgen extra, guindilla (opcional).

La infraestructura: sartén (2).

Los pasos y las cantidades: (Para 4 raciones)

- Setas de cardo (aprox. 400 grs)
- Gula del Norte (aprox. 500 grs)
- 2 ajos laminados
- 2 guindillas pequeñas
- sal, aceite y perejil picado

Se limpian bien las setas y se secan con un papel. No hace falta trocearlas, lo de siempre, ya las trocearemos al comer, que así queda más mono el plato.

Se salan y se ponen en una sartén a fuego medio con un poco de aceite, primero un lado y luego el otro, hasta que las veas hechas. Reserva.

En otra sartén se hecha un poco de aceite y se empieza a dorar el ajo que previamente lo habremos laminado y quitado el rabito interior (que es lo que repite), y todos queremos tener una buena comida y una mejor sobremesa…

Cuando esté dorado, se retira y se pone la guindilla un poquito para que también suelte su sabor. Después agregamos la Gula para que se haga en el aceite donde hemos dorado los ajos.  Cuando ya esté lista, no tarda nada, añadimos de nuevo los ajos y la guindilla. Reserva.

Seguidamente en un bol se bate con un tenedor aceite de oliva, perejil picado y un pelín de sal.

Emplatado: Coloca las setas haciendo un círculo, con la parte más gruesa y estrecha hacia el interior, en cada plato. Coloca encima un montoncito de gulas con el ajo y la guindilla, y vierte por encima con una cuchara sopera, para controlarlo mejor, el aceite con el perejil.

Sírvete una copa de vino blanco y unas regañás y a disfrutar del festín.

No me podréis decir que no es sencillo…

¿Os hace?

18.4.13

Todos sabemos como expresarnos… o no?



Ayer en la noche, estudiando, contestando correos y pensando en últimos comentarios en el blog, me paré unos minutos a pensar en la manera que tenemos cada uno de expresarnos.

¿Cuál es nuestro motor creativo 
y nuestra materia de trabajo?

Hay quien elige el verso como forma de expresión, seleccionando cada palabra de manera exquisita para dibujar una idea original, 

¿o no?, me refiero a la idea. Esto es como las películas, o los libros… todos los temas están ya muy trillados… el amor, el dolor, la venganza, el desafío… entonces, ¿qué nos diferencia si no es el tema? 

El punto de vista y la intención, 
sea o no emocional

Los hay quién como yo eligen el dibujo, el color, la tipografía y la palabra, una combinatoria personal para transmitir una idea… Insisto, personal.

Tú crees que has mandado un mensaje, con unos códigos de lectura precisos y compruebas que el mensaje llega a medias, no sabría cuantificar en qué porcentaje, pero así llega. 

Quizá esto debería ser como el cine, que te apagan la luz para que centres tu atención y relaciones todas las claves. Este medio, Internet, tiene tal cantidad de estímulos que se solapan a una velocidad tan vertiginosa, que es difícil mantener la atención dos minutos seguidos. 

¿Habrá que cambiar esos códigos de expresión por elementos más simples y reconocibles, que no dependan tanto de la formación o la cultura visual, para que nuestro mensaje sea entendido sino al 100% por lo menos al 90%?.

El aburrimiento puede comenzar con el desinterés, con la no comprensión, o por la falta de tiempo para engullir cuanta más información mejor, aunque este proceder suponga el conocer mucho para realmente no saber de nada. 

Cuidado!!!, mis intereses no tienen por que coincidir con el de enfrente, pero siempre pondré en valor una manera personal de ver las cosas, y expresarlas, sea un texto, un corto, una coreografía, una magdalena, una combinación de prendas o una actitud ante la vida. 

Porque tú eres tú, al igual que tu huella 

Inspírate, copia en un principio si te da seguridad y aprende (me parece mentira que yo esté diciendo esto) pero crea tus propios códigos, son como las reglas de un juego, al principio cuestan, luego las conoces y más tarde las aplicas.




¿Entiendes todo lo que ves y lees en Internet?

¿Has encontrado tu manera de expresarte o estás en proceso?

17.4.13

Tus 50 años en imágenes…

Me gustan los regalos personales, diferentes y con un trasfondo de conocimiento, cariño y amistad… 

Y me gusta que me planteen retos, ideas que nunca antes había materializado…

Ahí va la historia de un regalo/encargo/balance de vida. 



•••
Los 50 años son una buena excusa para hacer balance, o los 40, o los 60… o cuando le apetezca a uno. No? 

"Dar un vistazo hacia atrás. Recorrer tu historia, tu vida en imágenes…" 

Ese fue el encargo que Luis me hizo. Algo así como una película pero en un solo golpe de vista. Ese iba a ser su regalo para el 50 cumpleaños de su cuñado.

Jose, Ingeniero de Teleco, apasionado de la Fórmula 1 y los Audi, así como de la práctica de la bici de carreras y de manera casi enfermiza de todo lo que tenga que ver con Egipto.
Casado y con dos hijos. 

Esa fue la pequeña biografía y un sin fin de anécdotas que definían la trayectoria vital del homenajeado, Jose. 

Debía reflejar esa montaña de hitos, de pequeñas historias familiares, de pasiones y de actitudes ante la vida. Casi nada…
•••

He de admitir, que el reto fue importante, por la labor documental, la elección de elementos a ilustrar y el diseño en la composición de los mismos.

Debía casi convertirse en un diploma a 50 años de vida

Juzgar vosotros mismos el resultado…



¿Os parece un regalo curioso para celebrar media vida?
¿Os apetecería el compendio de vuestra vida hasta la fecha en un cartel?

16.4.13

Buena literatura, buen café y buena música…


¿Qué más se puede pedir?


Lo mejor de todo, buenos amigos…

¿No os parece?


15.4.13

Estamos de cambios…



Estamos de cambios… y continuaremos…

Espero, no sin dudas, que esto no se convierta en un cuadro de Antonio López, en una suerte de “El Sol del Membrillo”.

Lo espero, porque la luz pasa y las cosas se marchitan.

He decidido por impositivo personal que tiene que ser aquí y ahora, y no dentro de un mes o un año.

Me he puesto metas a corto plazo, muchas veces con el largo he perdido fuelle por la falta de resultados y posiblemente por el exceso de tiempo. Debe de ser, como dice Marido, que me va la marcha, o quizá porque en Diseño y Publicidad siempre trabajas bajo presión y sin tiempo. El célebre “para antes de ayer”.

Estoy decidida a dar cambios a mi vida, a meter luz, aunque sea la de un flexo.

• 
Darme vuestra opinión, decirme que os parece. Sin miedo. 

Yo en el cuerpo a cuerpo, gano… y os aseguro que no es prepotencia o soberbia… Dios me libre de hacer uso de ellas. 
• 

Uff, me leo y me he puesto tremenda… Será que desde ayer me tiene secuestrada una migraña.

Vir

12.4.13

Mmm… Calamares rellenos dormiditos en cebolla caramelizada y Fino

Hoy he decidido haceros la boca agua, ya veis soy así de mala Y es que estos Calamares rellenos están tan ricos y tan jugosos que va ser difícil, muy difícil resistirse a ellos. El plato quedará limpio como una patena.

También tengo que comunicaros, para que no os llaméis a engaño, que lo único pesado de esta receta es limpiar los calamares, el resto es coser y cantar y os aseguro que merece la pena aunque la preparéis para algún día festivo o que tengáis algo más de tiempo, o en su defecto sobornéis al pescadero para que os los limpie. Nooo que sois buen@s chic@s…



Los ingredientes: Calamares medianos, cebolla, gamba pelada, huevo duro, ajo, Fino (vino), sal, azúcar y aceite virgen extra.

La infraestructura: sartén mediana y grande, palitos brocheta pequeños

Los pasos y las cantidades: (4 raciones)

- 4 calamares medianos
- 3 cebollas medianas
- 250 grs gambas peladas (valen congeladas)
- 2 huevos duros
- 1 ajo
- 150 ml Fino (vino)
- sal
- azúcar (1 cuchara de café)
- aceite virgen extra

Empezamos por lo más tedioso (que no complicado), y quitárnoslo cuanto antes de encima. Yo he de confesaros que tengo poca paciencia y muchas veces pongo a Marido, que es un "Béndito", si, con acento en la e que es como se lo digo yo, a picar verduras menuditas o limpiar los mejillones. 

Pues eso, a limpiar los calamares quitándole la piel oscura que tienen y separando la cabeza de los tentáculos y toda la parte interior. Dejamos lo que es la bolsa libre de piel y la vaciamos por completo, incluida la pluma que es una tira larga que parece de plástico. Le damos la vuelta y la limpiamos bien con agua corriente. 




También le separamos las aletas, a las que igualmente habremos retirado la piel oscura. Limpiamos bien las patitas quitando la parte áspera de las ventosas. Se pican aletas y patitas en trocitos pequeños para posteriormente junto con las gambas y el huevo duro montar el relleno del calamar. Reservamos.

Troceamos las tres cebollas en pedacitos no excesivamente pequeños, que si no podemos correr el riesgo de que se nos deshaga, pero eso va en gustos, yo lo prefiero así. Lo ponemos en una sartén con aceite de oliva y sal, a fuego lento para que se vaya haciendo. Cuando esté transparente echar una pizca de azúcar (cuchara de café) y remover. Reservamos.

En otra sartén ponemos un chorrito de aceite y doramos el ajo pelado y laminado. Cuando el ajo comience a dorarse retiramos del fuego y agregamos las gambas para que con el calor residual se hagan. Si son congeladas, descongelarlas antes.

Agregamos además las aletas y las patitas que hemos picado con anterioridad y un poquito de sal, y cuando todo esto esté templado añadimos el huevo duro rallado. Si veis que ha soltado mucho líquido, con una cuchara se retira parte hasta que quede con la consistencia para rellenar los calamares. (No tires este exceso de líquido porque lo puedes necesitar posteriormente) Una vez rellenos, séllalos con un palito de brocheta.

Ahora comienza la recta final, vete preparando el vino blanco y el pan, porque vas a mojar de lo lindo.

En la sartén donde has hecho la cebolla y que será lo suficientemente amplia para alojar los calamares, añades el Fino, lo pones al fuego y lo dejas un poquito para que se evapore el alcohol. Se meten los calamares entre cinco y ocho minutos para que no queden ni crudos ni duros. Un ratito por cada lado. Si ves que la cebolla está un pelín entera todavía o se he evaporado demasiado el Fino puedes echar unas cucharadas del liquido que ha soltado el relleno sin el huevo duro.

Emplatado: Se pone una cama de cebolla y acostamos el calamar para más tarde arroparlo con más cebollita y jugos. Se le practican unos cortes y como he dicho se le arropa. Se adorna con un pelín de perejil y listo. A la mesa. 

Ya me contareis que os ha parecido…

Buen fin de semana y sed felices

Estoy preparando algunos cambios en el diseño del blog, que ya se sabe, en casa del herrero cuchillo de palo. Espero poder terminarlos en estos días y estrenarlos el lunes…

Os espero


11.4.13

Un tesoro de libro…

Me gusta regalar libros, y sobre todo, a los niños. 

En la familia de Marido soy "la tía de los libros", para desgracia de algunos.

En la Casa del Libro ya me tienen fichada en la sección de infantil y juvenil. Me puedo tirar hoooras para seleccionar libros para algún regalo. Al principio se mosqueaban conmigo y no se despegaban de mi lado por miedo a que me guardara algo en el bolso. Ya por suerte me conocen y me dejan a mis anchas, incluso alguna vez se dejan descuidada la escalera, cosa que agradezco.




Pues bien, en una de mis últimas incursiones encontré un libro digno de mención. Por sus ilustraciones que me parecen pura sensibilidad y por sus textos (poesía para niños y mayores), por favor, olvidaros "del gato maulla y el perro ladra", no van por ahí los tiros. 

Es de Editorial Kalandraka, que posee una selección de libros ilustrados magnífica y que el año pasado además fue distinguida con el Premio Nacional a la mejor Labor Editorial Cultural.

"El Idioma Secreto", y sobre todo, para los que somos mitad de campo mitad de ciudad, es como esos recuerdos tiernos de la infancia. Es un canto a todo lo que has aprendido de pequeño, casi sin darte cuenta y de la mano de quien te quiere. 

Os dejo aqui un enlace para que podáis desplegar algunas de sus páginas y os enamoréis de un delicioso tesoro.

¿Lo conocíais? ¿Os gustan este tipo de libros para los niños y para los mayores?

10.4.13

Tus comentarios…

Hagamos un ejercicio de cierta abstracción para establecer un paralelismo entre la repostería y un blog. 




• Acto I • 

Nos hemos levantado pronto, con la motivación por las nubes, para ponernos manos a la obra. Intentamos tener los mejores ingredientes. Nos lavamos las manos para que la pulcritud en el manejo de los alimentos sea el adecuado. Ponemos todo nuestro mejor hacer y cariño en el desarrollo de la receta y presentamos de la manera más armoniosa posible, para que todo quede al gusto del posible consumidor. 


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Pues bien, la misma metodología, es la que se pone en funcionamiento 
a la hora de elaborar un post
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• Acto II • 

La tarta está lista y puesta sobre el mostrador. A nosotros nos parece que tiene una pinta estupenda. Nos lo hemos trabajado… Desprende un olor fantástico, si uno permanece el tiempo adecuado para poder valorar su aroma. 

Corremos el riesgo de que alguien sea alérgico, o no le agrade alguno de los ingredientes, con lo cual pasará de largo y no se molestará en probarlo. 

Habrá también, quién por estar a dieta ni se percatará de su presencia y el que por miedo a ser el primero en coger la cucharilla, decidirá que no va a pasar por el trance. Deja, deja, que todos miran… 


• Acto III •

Conclusión, después de todo el esfuerzo, la tarta se queda en el mostrador sin haber sido probada y el desánimo cunde y la repostera se pregunta que a lo mejor el bizcocho tenía exceso de harina, o de chocolate, o le faltaban quizá algunas guindas o algo de licor. 

O quizá que su confitería es demasiado nueva, o que la calle no tiene demasiado tránsito, o quizá el escaparate no esté bien iluminado, o un sin fin de quizás que se renuevan día a día con otra nueva receta. 

Pero un día entra una clienta, y otra, y otra más que es amiga de la del día anterior, y la ilusión brota y colma de alegría a la repostera. 


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Con este dulce relato en tres actos, quería agradecer a mis lectores, que tienen la generosidad de comentar, la ilusión que me aportan y que gracias a ellos, en parte, este proyecto se mantiene vivo. 

También no quería desaprovechar la ocasión que yo misma me he brindado para animar a los del escaparate, para que entren y prueben. 

Gracias a Dios esto no tiene aparejado impuesto, ni requisitos, ni formularios, y tu opinión, por sencilla que sea me hace feliz y más sabia. 

Un beso 
Vir


9.4.13

Qué te asusta?



Me asusta la enfermedad, 
el vacío de los que se van, 
la injusticia, 
el desánimo, 
la locura, 
la traición y el olvido…

Esta es mi lista, ¿Y la tuya?

8.4.13

Cambio de planes…



Nada o poco ha salido como debiera este fin de semana.

El plan era, estudio y familia, nada de interferencias. Já!!!

Mi vida está sometida a un continuo cambio de planes, planes que escapan a mi control, que desestabilizan el orden familiar.

Sé que algunas veces es necesario dejarse llevar por la corriente de otros, pero Ay! cuando lo que hacen es jugar con mi vida en aras de su propio interés…

Resumen:

¿El estudio? Parado.

¿Mi familia? A medias

Pues eso, lo de siempre, a intentar encajar a lo largo de la semana mis planes de estudio del fallido fin de semana.

Lo mejor: Ver correr a Marido e hijo como dos campeones los 5kms en la Media Maratón de Madrid y volver a ver Memorias de África.

¿Cómo lleváis tener que bailar al son de otros? 


5.4.13

Mmm… Espaguetis con espinacas y ricos piñones

Marido algunos días de la semana queda con el Club del Tupper y la apertura de la fiambrera es como la salida de las revistas del corazón los jueves. Un acontecimiento. Se abalanzan todos para examinar las viandas cual auditoría culinaria…

- ¿Qué es eso? y Marido levanta la cabeza sabiéndose vencedor porque el detallito de los piñones ha marcado su comida con la D de Delicatessen.

Marido contesta con fingida indiferencia: No sé, recetas de Vir, creo que son Espaguetis con espinacas y piñones.

El resto a coro: Ahhhh…
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Me lo cuenta en la cena con esa sonrisita de "hoy he sido el puto amo".
- Pero qué cabrones sois los tíos…
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La receta de hoy es perfecta para el subidón de moral ante la triste tartera, a parte de estar rica, rica.



Los ingredientes: Espaguetis, espinacas, piñones, Parmesano, ajo, aceite de oliva virgen extra, sal.

La infraestructura: cacerola y sartén.

Los pasos y las cantidades: (4 raciones)
- 400 grs de espaguettis
- 300 grs de espinacas congeladas
- 3 cucharadas soperas de piñones
- Queso parmesano (por favor, rallarlo en el momento está mucho más rico)
- 2 dientes de ajo
- aceite de oliva
- sal


Al lío:

En una cacerola se pone a cocer agua con sal y un chorrito de aceite. Cuando hierva se echan los espaguetis que se removerán de vez en cuando para que no se peguen, hasta que estén a tu gusto.

Mientras, en una sartén se dora a fuego medio-bajo el ajo que se habrá pelado y laminado. Se retiran y reservan, y se añaden en ese mismo aceite los piñones hasta que cojan color. (Reserva unos pocos para adornar por encima)

Se incorporan de nuevo los ajos a la sartén y se agregan las espinacas. Se remueven para que se salteen bien con el resto de ingredientes. Cuando ya casi estén listas se incorpora la pasta bien escurrida y se revuelve.

Es entonces cuando se ralla el parmesano sobre la mezcla de espinacas y espaguetis para que le de cremosidad, puedes incluso echar un chorrito de leche si lo ves un pelín seco.

Los piñones que has reservado se los distribuyes por encima y listo para comer.

Receta rica recién hecha y para llevar a la oficina… en casa con un Lambrusco, en la oficina, con agua clara que luego hay que rendir.

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Buen fin de semana y hasta el lunes. A partir de ahora y hasta nuevo aviso el fin de semana lo dedico a estudiar y a mi familia.

Besos mil
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